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26 Enero 2026

2026: Trabajando para que sea un buen año en la universidad

Es normal que las personas nos enfrentemos a un nuevo año con la incertidumbre de los desafíos que aparecerán en el camino, y el ingreso (o reingreso) a la universidad no es la excepción.

Así lo afirman Catalina Toledo Pérez, Coordinadora de Bienestar integral, y Vicente Muñoz, psicólogo especialista de la DGDE.

Según los profesionales, puede que para algunos sea una preocupación mantener un buen rendimiento académico, o empezar nuevos campos de desarrollo profesional, o incluso conocer a nuevas personas.

Todo esto teniendo en mente ¿podré enfrentarme a lo que se viene? ¿Tendré las capacidades suficientes?, entre otras muchas preguntas.

Hoy venimos a recordar que la etapa de la universidad es un momento para experimentar, para equivocarse, adaptarse, aprender y seguir avanzando.

Nadie espera que exista la persona o el profesional perfecto, pero si personas que puedan hacer frente a los desafíos que se presentan y que puedan buscar estrategias para sortearlas.

Lo anterior no es casual, es un proceso de construcción personal que se va haciendo paso a paso, por lo que te invitamos a leer algunas recomendaciones que te podrían servir para construir un buen año en la universidad.

Confía en tus capacidades

Todos tenemos fortalezas a las que podemos recurrir en distintas ocasiones, incluyendo en la universidad.

Te invitamos a reconocer esas capacidades y ponerlas en acción.

Evita compararte con otros, ya que cada uno tiene sus propios caminos y procesos por recorrer.

Es mejor enfocarte en tu propio proceso.

Cuida tus hábitos

Una mente despejada tiene más posibilidades de aprender que una saturada por falta de sueño y hambre.

Dormir, alimentarte adecuadamente y conciliar entre tiempos de descanso y estudio influyen directamente en tu rendimiento académico y tu bienestar personal.

Nadie dice que sea fácil, pero vale la pena mirar nuestros hábitos personales, incluyendo aquellos hábitos académicos que a veces dejamos de lado, tal como la organización y la planificación.

Los hábitos se pueden entrenar siempre y cuando tengamos la disposición a hacerlo.

Cuida tu salud mental

Es normal que en ocasiones te sientas abrumado/a, ansioso/a, preocupado/a por la universidad.

Puede que lo que genera esa emoción esté relacionado con el rendimiento académico, o con las personas que te relacionas al interior de la carrera, u otras razones.

Por ello, es importante detectar los elementos que en ti generan dicha emoción para generar tu propio plan de acción frente a aquellas dificultades.

Encontrar tu propio camino de autocuidado te ayudará a lo largo de la carrera y de la vida a gestionar de forma saludable las emociones que surjan.

Pide ayuda a tiempo

Darse cuenta de que uno tiene un problema y que es necesaria la ayuda o intervención de un tercero para solucionarlo es una tremenda habilidad y oportunidad a nuestro beneficio.

Muchas veces sentimos que, si decimos que nos sentimos mal, o que requerimos un apoyo académico, somos débiles o que fracasamos en el proceso.

Sin embargo, podría resultar en una estrategia inteligente de apoyo a uno mismo/a.

La universidad cuenta con personas y servicios (tutorías, apoyo psicológico, etc.) que pueden orientarte en distintos procesos de los cuales quizás tengas dudas.

¡Pregunta! Nunca estará de más.

Recuerda que la universidad es parte de tu camino de formación profesional, pero también es un gran espacio para crecer, conocer a nuevas personas, y fortalecer y desarrollar habilidades que te acompañaran toda tu vida.

Te invitamos a disfrutar de este proceso y pedir ayuda si lo necesitas.